Lata de cerveza

Apenas cumple cinco años
sus padres 
le compran una hucha,
un cerdito 
o una vaca roja de porcelana
para que aprenda
a guardar el futuro
al caballo de oros
o al triste por ciento,
pero yo propongo
se ofrezca a sandías llenas
y no se ahorre de nada:
se gaste crudo y entero
como península del presente
y sea igual que una lata
de cerveza bebida y abollada
y haga como ella
el mismo ruido rebelde y feliz
que suelen hacer las cosas
cuando se quedan vacías.




*Primera versión diciembre de 2007